Ser una familia, que viva el amor de Dios.
Ser una Iglesia, que emita la Luz del Evangelio a la gente necesitada.
Ser una Casa, donde recibamos consejo, maduremos y crezcamos.
Ser Excelentes, porque a Dios le gusta que le sirvamos con excelencia.
Ser Multitud, porque la Palabra de Dios dice: Pídeme y te daré por herencia las naciones y como posesión tuya los confines de la tierra. Salmos 2:8
